Historia

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Historia de Arroyo de la Luz

Los vestigios llegados a nuestros días nos indican que el poblamiento de la zona es de época remota, datado aproximadamente de 2000 años de antigüedad. Lo avala la existencia de restos de dólmenes dentro del término municipal, situados en la zona próxima a la estación de Ferrocarril Arroyo-Malpartida; sólo se conserva un ortostato (pieza vertical que serviría de muro).
Otros restos que nos indican la antigüedad del poblamiento están relacionados con los pueblos prerromanos que se asentarían en territorio cacereño; prueba de ello es el castro Prerromano de Sansueña: situado en la dehesa de los Castillejos a nueve kilómetros de Arroyo, datado aproximadamente en el siglo VI antes de Cristo. Tal vez está relacionado con el pueblo Lusitano que dominaba la zona.
Arroyo se constituye como pueblo durante la Reconquista, en 1169, bajo la jurisdicción de Cáceres hasta el reinado de Fernando IV "El Bravo".Pero los deseos de independencia de Arroyo produjeron ciertas disputas entre el pueblo y el concejo cacereño sobre la posesión de las dehesas circundantes.
Pasará a ser independiente durante las guerras entre Pedro I "El Cruel" y Enrique II, pasando a poder de la Casa de Herrera, representada en este momento por García González de Herrera. En 1397, Arroyo de la luz pasa a estar bajo el gobierno del condestable portugués D. Nuño Álvarez Pereira, instalándose en el pueblo y ocupando los cerros próximos donde estableció sus campamentos, hasta que años más tarde ya en el siglo XV los ejércitos del rey castellano recuperan la plaza.
Será Enrique III "El Doliente" quien concede el escudo de armas a Arroyo en 1402, formado por un freno o roble y un puerco o verraco que hace referencia a una leyenda sobre la existencia de un verraco de piedra de origen antiguo en la zona de Arroyo.
El señorío no será reconocido totalmente creando su propia jurisdicción a merced de los señores de Herrera y Benavente hasta los Reyes Católicos.
Como prueba de ello está el rollo de la villa datado de 1503.
Varias guerras miran el pueblo de Arroyo: contra los moriscos, portugueses y la guerra de la independencia también hizo mella en Arroyo durante tres meses que los franceses ocupan Arroyo, sometiéndolo a la destrucción y extorsión.
A través de los siglos Arroyo sufrió graves crisis de subsistencia y mortandad, desde la peste, hasta las hambrunas producidas por las malas cosechas.
En el siglo XIX Arroyo deja de ser dominio de los Señores de Benavente como consecuencia de la desarmonización y será el fin de los señoríos.
Es característico del pueblo los escudos que nos indican el estado de nobleza, de los dueños de las propiedades destacando la de los Holgado de Guzmán, De Granda y Camberos, Ramírez Sánchez, Marín Bullón y Figueroa, entre otras.